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La gastronomía de Guatemala está llena de historia, tradición y el sazón único de nuestros hogares. Hoy les comparto nuestras 3 recetas tradicionales completas con sus textos originales e imágenes para que las preparen paso a paso en casa.


1. Pepián Guatemalteco Tradicional


Desde que era una niña siempre me gustó la cocina; tal vez porque es una hermosa tradición en nuestra familia. Cuando mi mamá preparaba algo, me encantaba ir a "chutear", como decimos nosotros los chapines. Cada vez que ella cocinaba, sin que me dijera nada, yo me acercaba para ver cómo preparaba las cosas, y a mi mamá le gustaba mucho que me interesara.

Con el pasar de los años llegué a mis 16 añitos, ¡qué alegría! Le dije a mi mamá que para celebrar mi cumpleaños quería que hiciéramos tamales y pepián. El pepián es un platillo sumamente tradicional en Guatemala y, al igual que los tamales, ¡es una verdadera delicia! Invitamos a la mayoría de vecinos de la colonia y preparamos todo; me cantaron Las Mañanitas y la estábamos pasando súper bien.

Fue algo genial porque nunca antes habíamos invitado a tanta gente. Le dije a mi mamá: «Este día tiene que ser inolvidable», y le pedí que me dejara preparar el pepián a mi gusto, ya que sentía que había aprendido muy bien viéndola a ella desde pequeña. Para mi sorpresa, ¡me dejó prepararlo!

Todo comenzó cuando nos fuimos al mercado, como le decimos acá en Guatemala. Compramos todas las especias que llevan los tamales y, por supuesto, el delicioso pepián. Al regresar a casa estaba nerviosísima porque era la primera vez que le cocinaba a una gran cantidad de personas, pero al mismo tiempo sentía mucha emoción de que mi mamá me tuviera esa confianza.

Empezamos a hacer los tamales primero. Esos los preparamos un día antes porque los queríamos para disfrutar al día siguiente por la mañana. Nos quedaron exquisitos, ¡para chuparse los dedos! ¿Verdad que ya se les antojó?

Luego venía lo más desafiante: preparar el pepián. Mi mamá estuvo a mi lado indicándome cada detalle cuando algo no me salía perfecto. Casi no me confundí en nada, pero ahí estaba ella para guiarme, algo por lo que siempre le estaré profundamente agradecida.

Cuando terminé de hacer el pepián y estuvo listo para servirse, ¡ay, me puse supernerviosa! No sabía cuál iba a ser la reacción de la gente al probarlo. Se les sirvió a todos los invitados y, por las caritas que hacían al comer, les fascinó tanto que hasta preguntaron quién lo había preparado. Yo estaba recontenta de ver lo mucho que les había gustado.

De repente, mi mamá se levanta de la mesa y le dice a todos los presentes que fui yo quien hizo el pepián. Mi rostro cambió de mil colores de la pena y la emoción; todos empezaron a aplaudirme y a felicitarme de nuevo, aparte de mi cumpleaños.

Hoy en día tengo 33 años y sigo preparando ese pepián exquisito con el mismo toque y amor de siempre. Así fue mi historia la primera vez que le cociné a una multitud.


2. Tamales Guatemaltecos Hechos en Casa


Aunque todavía falta para Navidad, en casa teníamos un gran antojo de comer unos deliciosos tamales guatemaltecos, así que me puse manos a la obra para prepararlos hoy mismo.

Para el recado, puse a cocinar en una olla 7 tomates, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, la mitad de un chile dulce rojo y medio chile dulce verde. Agregué 7 chiles guaques picantes y 5 chiles pasa, dejando cocer todo durante unos minutos hasta que los ingredientes estuvieran suaves.

Aparte, en un sartén puse a dorar 1 taza de pepitoria a fuego lento. Cuando ya estaba doradita, agregué media taza de ajonjolí y unas cuantas pimientas negras, revolviendo constantemente para evitar que las semillas se quemaran. Una vez bien tostaditas, las retiré del fuego y las incorporé a la olla con los tomates y chiles cocidos.

Pasé todos los ingredientes a la licuadora junto con dos tazas de agua, un toque de consomé de pollo para dar sazón y un pedacito de achiote para aportar ese color rojo tan característico. Si lo deseas, también puedes agregar un poco de arroz tostado para espesar. Licué todo muy bien. En esta ocasión, decidí no recocer el recado antes de envolver, sino utilizarlo directamente así para la preparación.

Preparación de la masa para los tamales

Con el recado listo, pasamos a preparar la masa. En mi caso, la condimenté con un poquito de consomé de pollo y aceite vegetal. Si prefieres la preparación más tradicional y no te molesta usar grasa animal, puedes sustituir el aceite por manteca de cerdo; yo no la utilizo porque en casa preferimos el aceite.

Llevamos la masa al fuego moviendo constantemente para que empiece a calentarse, espesarse y romper en hervor. Si notas que durante la cocción se pone demasiado densa o pesada, puedes agregarle un chorrito extra de agua hasta obtener la textura suave y manejable deseada.

Cómo preparar y envolver los tamales guatemaltecos

Con la masa y el recado a punto, llega la hora de armar los tamales. Sazoné las piezas de pollo con un poco de sal al gusto y un par de cucharadas del mismo recado para darle sabor desde el inicio.

A veces surge la duda sobre el miltomate, ya que en Guatemala le llamamos miltomate al tomatillo verde pequeño, ingrediente que muchas familias agregan según la región o la costumbre de la casa.

Procedemos a armar colocando la masa, la porción de pollo, abundante recado y unas rajitas de chile dulce encima para dar ese toque aromático y vistoso.

Sé que a veces causa curiosidad que envuelva los tamales en papel aluminio, pero la razón es muy práctica: por aquí se nos dificulta mucho conseguir hojas de plátano o maxán en buen estado, ya que la mayoría de las que encontramos en el mercado vienen rotas o maltratadas. El papel aluminio es una excelente alternativa para sellarlos bien y asegurarnos de que no se derrame la preparación durante la cocción.

Tiempo de cocción de los tamales

Una vez envueltos todos los tamales, los acomodamos en una olla vaporera y los dejamos cocinar durante aproximadamente dos horas y media a fuego medio-alto. Este tiempo es indispensable para garantizar que tanto la masa como la carne de pollo queden perfectamente cocidas y suaves.

Pasado el tiempo de espera, nuestros tamales están listos para servir. Quedaron verdaderamente deliciosos, suaves y llenos de sabor casero.


3. Pollo en Crema con Loroco


Es sumamente difícil explicar el sabor exquisito y cautivador del loroco con la crema; es una combinación simplemente inimaginable y deliciosa.

Ingredientes:

  • 2 libras de pechuga de pollo deshuesada
  • 1 pieza de pechuga de pollo con hueso (para darle más sabor al caldo)
  • 1 taza de caldo de pollo (del mismo que nos queda al cocerlo)
  • 2 cucharaditas de sal
  • 2 manojos de cilantro bien verde
  • 2 cucharadas de aceite vegetal o de oliva
  • 2 cebollas blancas picadas
  • 4 dientes de ajo picados
  • 4 tomates picados
  • 4 tazas de crema
  • Sal y pimienta al gusto
  • 6 tazas de loroco fresco
  • Hojas de cilantro para decorar y servir

Modo de preparación paso a paso:

  1. Cocer el pollo: En una olla grande, coloca las piezas de pollo y cúbrelas completamente con agua y una taza de caldo de pollo. Sazona con 1 cucharadita de sal (o al gusto) y cocina durante unos 10 minutos. Agrega un manojo de cilantro al agua hirviendo y déjalo cocinar durante 5 minutos más. Retira la olla del fuego y reserva en un recipiente el pollo junto con el caldo.
  2. Sofreír el sofrito: En la misma olla, calienta el aceite vegetal y agrega la cebolla picada. Sofríela hasta que se vea transparente. Luego añade el ajo picado, cocina por 1 minuto y agrega el tomate picado.
  3. Integrar el pollo y vegetales: Regresa poco a poco las piezas de pollo cocidas a la olla junto con el sofrito de tomate, cebolla y ajo. Deja cocinar todo junto durante unos 8 minutos.
  4. Agregar la crema: Incorpora el caldo reservado (asegúrate de retirar el manojo de cilantro). Deja cocinar por 5 minutos adicionales y luego agrega la crema con delicadeza. Mezcla muy bien y rectifica el sazón con sal y pimienta al gusto. Baja el fuego a temperatura baja para que se siga cocinando suavemente sin que llegue a hervir fuertemente.
  5. Añadir el loroco: Agrega el famosísimo loroco y deja que se cocine suavemente a fuego lento durante aproximadamente 5 minutos.
  6. Servir: Sirve este delicioso platillo acompañado de un buen arroz blanco o amarillo, y decora con unas hojitas de cilantro fresco por encima.

¡Y eso es todo! Cuéntanos en los comentarios cuál de estas tres recetas tradicionales es tu favorita. ¡Gracias por compartir nuestras recetas!


Aunque todavía falta para Navidad, en casa teníamos un gran antojo de comer unos deliciosos tamales guatemaltecos, así que me puse manos a la obra para prepararlos hoy mismo.

Para el recado, puse a cocinar en una olla 7 tomates, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, la mitad de un chile dulce rojo y medio chile dulce verde. Agregué 7 chiles guaques picantes y 5 chiles pasa, dejando cocer todo durante unos minutos hasta que los ingredientes estuvieran suaves.

Aparte, en un sartén puse a dorar 1 taza de pepitoria a fuego lento. Cuando ya estaba doradita, agregué media taza de ajonjolí y unas cuantas pimientas negras, revolviendo constantemente para evitar que las semillas se quemaran. Una vez bien tostaditas, las retiré del fuego y las incorporé a la olla con los tomates y chiles cocidos.

Pasé todos los ingredientes a la licuadora junto con dos tazas de agua, un toque de consomé de pollo para dar sazón y un pedacito de achiote para aportar ese color rojo tan característico. Si lo deseas, también puedes agregar un poco de arroz tostado para espesar. Licué todo muy bien. En esta ocasión, decidí no recocer el recado antes de envolver, sino utilizarlo directamente así para la preparación.

Preparación de la masa para los tamales

Con el recado listo, pasamos a preparar la masa. En mi caso, la condimenté con un poquito de consomé de pollo y aceite vegetal. Si prefieres la preparación más tradicional y no te molesta usar grasa animal, puedes sustituir el aceite por manteca de cerdo; yo no la utilizo porque en casa preferimos el aceite.

Llevamos la masa al fuego moviendo constantemente para que empiece a calentarse, espesarse y romper en hervor. Si notas que durante la cocción se pone demasiado densa o pesada, puedes agregarle un chorrito extra de agua hasta obtener la textura suave y manejable deseada.

Cómo preparar y envolver los tamales guatemaltecos

Con la masa y el recado a punto, llega la hora de armar los tamales. Sazoné las piezas de pollo con un poco de sal al gusto y un par de cucharadas del mismo recado para darle sabor desde el inicio.

A veces surge la duda sobre el miltomate, ya que en Guatemala le llamamos miltomate al tomatillo verde pequeño, ingrediente que muchas familias agregan según la región o la costumbre de la casa.

Procedemos a armar colocando la masa, la porción de pollo, abundante recado y unas rajitas de chile dulce encima para dar ese toque aromático y vistoso.

Sé que a veces causa curiosidad que envuelva los tamales en papel aluminio, pero la razón es muy práctica: por aquí se nos dificulta mucho conseguir hojas de plátano o maxán en buen estado, ya que la mayoría de las que encontramos en el mercado vienen rotas o maltratadas. El papel aluminio es una excelente alternativa para sellarlos bien y asegurarnos de que no se derrame la preparación durante la cocción.

Tiempo de cocción de los tamales

Una vez envueltos todos los tamales, los acomodamos en una olla vaporera y los dejamos cocinar durante aproximadamente dos horas y media a fuego medio-alto. Este tiempo es indispensable para garantizar que tanto la masa como la carne de pollo queden perfectamente cocidas y suaves.

Pasado el tiempo de espera, nuestros tamales están listos para servir. Quedaron verdaderamente deliciosos, suaves y llenos de sabor casero.

¿Cómo preparan ustedes los tamales guatemaltecos?

Cuéntenme en los comentarios cómo los preparan en


Disfruta en estas fechas especiales de unos deliciosos tamales guatemaltecos hechos en casa, ideales para consentir a la familia y celebrar nuestras tradiciones.

Ingredientes:

  • 2 libras de masa de maíz
  • 1 ½ libra de carne de cerdo fresca o pollo
  • Hojas de maxán
  • Hojas de plátano
  • Tiras de cibaque para amarrar
  • 2 libras de tomate maduro
  • 6 chiles pimientos
  • 3 chiles guaques
  • 1 chile pasa
  • 3 onzas de pepitoria
  • 2 onzas de ajonjolí
  • 1 raja de canela
  • 1 pan francés
  • ½ taza de aceitunas
  • ½ taza de manteca
  • 1 taza de aceite de maíz
  • Achiote al gusto (para dar color)
  • Sal al gusto

Procedimiento paso a paso:

  1. Preparar las hojas: Corta las hojas de maxán en recuadros, enjuágalas muy bien y déjalas secar. Corta también las hojas de plátano en piezas cuadradas y hiérvelas en agua durante unos 15 minutos para suavizarlas.
  2. Cocinar la masa: Licúa ½ litro de agua con la masa de maíz. Vierte la mezcla en una olla grande y agrega de 4 a 5 tazas de agua adicionales. Cocina a fuego medio moviendo constantemente, e incorpora sal al gusto. Cuando la masa comience a espesarse, agrega el aceite y la manteca; bate con fuerza hasta obtener una textura suave y homogénea.
  3. Preparar el recado: Asa los tomates, los chiles guaques, el chile pasa y la canela. En una sartén aparte, tuesta el ajonjolí, la pepitoria y el pan francés. Licúa bien todos estos ingredientes con un poco de agua y achiote para darle color. Cuela la mezcla y llévala a cocción en una olla hasta que hierva y tome una consistencia espesa.
  4. Preparar el adorno: Asa los chiles pimientos, retira la piel y las semillas, y córtalos en tiras finas.
  5. Armar los tamales: Coloca una hoja de plátano y, sobre ella, una hoja de maxán cruzada. Agrega una porción de masa en el centro, añade un trozo de carne cruda, una buena cucharada de recado, tiras de chile pimiento y aceitunas.
  6. Envolver y cocinar: Envuelve el tamal doblando las hojas con cuidado y átalo firmemente con tiras de cibaque. En una olla vaporera (o colocando una cama de hojas de plátano en el fondo), acomoda los tamales verticalmente, agrega agua hirviendo hasta la mitad y cocínalos al vapor durante aproximadamente 1 hora a 1 hora y media hasta que la carne esté bien cocida.

¡Y listo! Sirve tus tamales calientitos acompañados de un buen pan francés y tu bebida caliente favorita. ¡Buen provecho!


Desde que era una niña siempre me gustó la cocina; tal vez porque es una hermosa tradición en nuestra familia. Cuando mi mamá preparaba algo, me encantaba ir a "chutear", como decimos nosotros los chapines. Cada vez que ella cocinaba, sin que me dijera nada, yo me acercaba para ver cómo preparaba las cosas, y a mi mamá le gustaba mucho que me interesara.

Con el pasar de los años llegué a mis 16 añitos, ¡qué alegría! Le dije a mi mamá que para celebrar mi cumpleaños quería que hiciéramos tamales y pepián. El pepián es un platillo sumamente tradicional en Guatemala y, al igual que los tamales, ¡es una verdadera delicia! Invitamos a la mayoría de vecinos de la colonia y preparamos todo; me cantaron Las Mañanitas y la estábamos pasando súper bien.

Fue algo genial porque nunca antes habíamos invitado a tanta gente. Le dije a mi mamá: «Este día tiene que ser inolvidable», y le pedí que me dejara preparar el pepián a mi gusto, ya que sentía que había aprendido muy bien viéndola a ella desde pequeña. Para mi sorpresa, ¡me dejó prepararlo!

Todo comenzó cuando nos fuimos al mercado, como le decimos acá en Guatemala. Compramos todas las especias que llevan los tamales y, por supuesto, el delicioso pepián. Al regresar a casa estaba nerviosísima porque era la primera vez que le cocinaba a una gran cantidad de personas, pero al mismo tiempo sentía mucha emoción de que mi mamá me tuviera esa confianza.

Empezamos a hacer los tamales primero. Esos los preparamos un día antes porque los queríamos para disfrutar al día siguiente por la mañana. Nos quedaron exquisitos, ¡para chuparse los dedos! ¿Verdad que ya se les antojó?

Luego venía lo más desafiante: preparar el pepián. Mi mamá estuvo a mi lado indicándome cada detalle cuando algo no me salía perfecto. Casi no me confundí en nada, pero ahí estaba ella para guiarme, algo por lo que siempre le estaré profundamente agradecida.

Cuando terminé de hacer el pepián y estuvo listo para servirse, ¡ay, me puse supernerviosa! No sabía cuál iba a ser la reacción de la gente al probarlo. Se les sirvió a todos los invitados y, por las caritas que hacían al comer, les fascinó tanto que hasta preguntaron quién lo había preparado. Yo estaba recontenta de ver lo mucho que les había gustado.

De repente, mi mamá se levanta de la mesa y le dice a todos los presentes que fui yo quien hizo el pepián. Mi rostro cambió de mil colores de la pena y la emoción; todos empezaron a aplaudirme y a felicitarme de nuevo, aparte de mi cumpleaños.

Hoy en día tengo 33 años y sigo preparando ese pepián exquisito con el mismo toque y amor de siempre. Así fue mi historia la primera vez que le cociné a una multitud.

Espero que les haya gustado esta anécdota. Sigan sus sueños, no importa cuáles sean: ¡lúchenlos y consíganlos sin importar lo que digan los demás!


Es sumamente difícil explicar el sabor exquisito y cautivador del loroco con la crema; es una combinación simplemente inimaginable y deliciosa.

Ingredientes:

  • 2 libras de pechuga de pollo deshuesada
  • 1 pieza de pechuga de pollo con hueso (para darle más sabor al caldo)
  • 1 taza de caldo de pollo (del mismo que nos queda al cocerlo)
  • 2 cucharaditas de sal
  • 2 manojos de cilantro bien verde
  • 2 cucharadas de aceite vegetal o de oliva
  • 2 cebollas blancas picadas
  • 4 dientes de ajo picados
  • 4 tomates picados
  • 4 tazas de crema
  • Sal y pimienta al gusto
  • 6 tazas de loroco fresco
  • Hojas de cilantro para decorar y servir

Modo de preparación:

  1. Cocer el pollo: En una olla grande, coloca las piezas de pollo y cúbrelas completamente con agua y una taza de caldo de pollo. Sazona con 1 cucharadita de sal (o al gusto) y cocina durante unos 10 minutos. Agrega un manojo de cilantro al agua hirviendo y déjalo cocinar durante 5 minutos más. Retira la olla del fuego y reserva en un recipiente el pollo junto con el caldo.
  2. Sofreír el sofrito: En la misma olla, calienta el aceite vegetal y agrega la cebolla picada. Sofríela hasta que se vea transparente. Luego añade el ajo picado, cocina por 1 minuto y agrega el tomate picado.
  3. Integrar el pollo y vegetales: Regresa poco a poco las piezas de pollo cocidas a la olla junto con el sofrito de tomate, cebolla y ajo. Deja cocinar todo junto durante unos 8 minutos.
  4. Agregar la crema: Incorpora el caldo reservado (asegúrate de retirar el manojo de cilantro). Deja cocinar por 5 minutos adicionales y luego agrega la crema con delicadeza. Mezcla muy bien y rectifica el sazón con sal y pimienta al gusto. Baja el fuego a temperatura baja para que se siga cocinando suavemente sin que llegue a hervir fuertemente.
  5. Añadir el loroco: Agrega el famosísimo loroco y deja que se cocine suavemente a fuego lento durante aproximadamente 5 minutos.
  6. Servir: Sirve este delicioso platillo acompañado de un buen arroz blanco o amarillo, y decora con unas hojitas de cilantro fresco por encima.

¡Y eso es todo! A disfrutar en familia de este platillo tradicional. Si te gustan nuestras recetas de cocina, ¡no olvides compartir este post! Hasta pronto.


¡Guatemala está llena de rincones mágicos! Si estás planeando tu próximo viaje, aquí te comparto 10 destinos impresionantes que no te puedes perder:

  1. Antigua Guatemala: Una ciudad colonial repleta de historia, calles empedradas y arquitectura espectacular.
  2. Acatenango y Volcán de Fuego: Uno de los hikes más impresionantes que he hecho; ver la actividad del volcán en vivo es una experiencia que jamás vas a olvidar.
  3. Volcán de Pacaya: Si buscas una caminata más sencilla pero igualmente hermosa, esta es la opción perfecta. Te recomiendo hacerla por la tarde para disfrutar del atardecer.
  4. Lago de Atitlán: Recorre sus encantadores pueblos, disfruta de su riqueza cultural, relájate frente al lago o realiza actividades de aventura.
  5. Chijul: Un rincón escondido de Guatemala con aguas turquesas espectaculares. Es el lugar perfecto para quienes disfrutan de remar, nadar y conectarse con la naturaleza.

💡 Tip de viaje: Para buscar tus vuelos, hospedajes o incluso la renta de un automóvil, te recomiendo muchísimo utilizar la aplicación Skyscanner. Es una herramienta clave que te ayudará a comparar opciones y encontrar las mejores ofertas y precios.

  1. Semuc Champey: Un verdadero paraíso con pozas naturales de agua turquesa en medio de la selva. Además, puedes explorar sus cuevas iluminándote solo con una vela, lo que le da un toque extra de emoción. Para mí, uno de los lugares más hermosos del país.
  2. Cráter Azul: Un manantial cristalino que parece sacado de otro planeta, ideal para nadar y hacer snorkel.
  3. Tikal: Una de las zonas arqueológicas más impresionantes del mundo maya. No te pierdas el tour del amanecer.
  4. Cascada El Paraíso: Una impresionante caída de agua termal rodeada de exuberante vegetación.
  5. Hobbitenango: Un parque temático en las montañas con miradores increíbles donde te sentirás dentro de una película.

Cuéntame en los comentarios: ¿cuál de estos lugares fue tu favorito o cuál te gustaría visitar primero? ¡Sígueme para seguir descubriendo más destinos increíbles!


¡Hola a todos! Para quienes nos estaban preguntando cómo realizar el trámite para obtener la visa americana, hoy les vamos a contar paso a paso cómo fue nuestra experiencia y qué tomar en cuenta.

Esposo, ¿nos ayudas a explicar el proceso?

Pasos principales para iniciar el trámite:

  • Pasaporte vigente: Lo primordial es asegurarte de contar con tu pasaporte actualizado.
  • Solicitud DS-160: Debes ingresar a la página oficial de la Embajada de Estados Unidos en tu país y completar el formulario de solicitud de visa.
  • Pago y cita: Realizar el pago correspondiente en el banco autorizado y, posteriormente, agendar tu cita en el sistema de la embajada.

Una vez programada la fecha, deberás presentarte el día indicado con todos tus documentos en orden para la entrevista consular.

Consejos clave para la entrevista consular:

Lo más relevante para el oficial consular es comprobar que tienes arraigo en Guatemala; es decir, motivos sólidos para regresar a tu país y ninguna intención de quedarte a vivir en Estados Unidos. Algunos documentos que pueden respaldarte son:

  • Documentos de propiedad (vehículos, terrenos, casas, etc.).
  • Patente de comercio si posees un negocio propio.
  • Constancia laboral de un trabajo formal, estable o profesional.
  • Cualquier otra prueba que demuestre tus lazos económicos, familiares o académicos con Guatemala.

Nota: Presentar esta documentación no garantiza la aprobación de la visa, pero demuestra estabilidad y ayuda significativamente a fortalecer tu solicitud.

Esperamos que estos consejos les sean de gran utilidad a todas las personas que nos estuvieron escribiendo. ¡Muchos éxitos en su trámite y feliz noche a todos!

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